
He de reconocer que se me cae la baba. ¡Pero como lo bordan! En los más alto del ciclo económico, con los precios de los activos a cotas inimaginables (increíbles con los escenarios económicos que hay a la vista) gracias al dinero barato que ha inundado la economía española, observamos como llega el momento de que los mindudis compren esos activos. Primero han colocado los inmuebles. Un ejemplo lo tenemos claro con Colonial, la que era inmobiliaria de La Caixa.
La Caixa se desprendió con un beneficio que reportó 724 millones de euros. El gran comprador fue Inmocaral. Sus acciones iban a 9,90 y ahora van a 4,70. Por lo tanto esto se parece bastante al timo de la estampita.
Y ahora la segunda parte. Como las acciones ya no suben más corresponde también colocarlas antes de que esto se pueda hundir. Y para esto se han inventado Criteria Caixa Corp. ¿Y que es lo que venden y seguro que a buen precio? Pues un 20 % de su cartera de empresas participadas. Lo bueno es que la mayor parte del paquete que quieren colocar son acciones de empresas que cualquiera de nosotros puede comprar directamente en Bolsa. ¿Y porque hay que comprar todo esto a La Caixa si lo puedo comprar en gran parte directamente?
La publicidad se encarga de dorar la píldora. Me dicen que con el dinero captado preven invertir entre 500 y 2.000 millones de euros en el sector financiero (esto que estos días esta demostrando ser tan sólido). Y como de esto entienden mucho, pues me voy a forrar, pues lo que me venden valdrá más y más con el tiempo (como la vivienda, ¿os acordáis?).
Criteria Caixa Corp incluye todas las participaciones que el grupo mantiene en sociedades cotizadas de los sectores de infraestructuras y servicios, como Gas Natural (35,5%), Telefónica (5,5%), Repsol (12,5%), Abertis (21%) y Agbar (23,5%), además de los activos no cotizados, entre los que destaca la participación en Port Aventura (97,1%) y la actividad de capital desarrollo que el 'holding' continuará llevando a cabo en el futuro. Además, complementan esta línea de actividad otros negocios financieros, como los desarrollados actualmente a través de filiales financieras especializadas (InverCaixa Gestión, Finconsum, CaixaRenting y GestiCaixa) y la totalidad de las sociedades pertenecientes al Grupo CaiFor (VidaCaixa, SegurCaixa y AgenCaixa).
Es decir, para resumir, venden humo a buen precio y en el paquete colocan un muerto que no sabían como venderlo y encima lo van a hacer a buen precio: Port Aventura.
Os recuerdo la descripción de un día normal en la vida de un ciudadano de Cataluña:
Duermes en tu piso que era de Inmobiliaria Colonial (La Caixa). Te levantas por la mañana y enciendes la luz de Fecsa-Endesa (La Caixa). Te duchas con agua de Agbar (La Caixa), que se calienta con el mismo gas con el que haces hervir el café (Gas Natural, La Caixa). Te comes un donut Panrico (La Caixa), bajas al párking Saba a coger el coche (La Caixa), vas a poner gasolina Repsol (La Caixa). Te diriges al trabajo por un túnel o una autopista Abertis-Acesa, Aumar, Aucat, Iberpistas, Avasa, Túneles del Cadí o del Garraf, etc., y pagas los peajes correspondientes (La Caixa). Haces llamadas desde el teléfono móvil, o desde el fijo en la oficina, con Telefónica (La Caixa). Vas a pasar la ITV (Inspección Técnica de Vehículos) obligatoria y privatizada en Agbar-Applus (La Caixa). Encargas unas instalaciones eléctricas a Emte o un proyecto de jardinería a Hidroplant (Agbar-La Caixa). Vas a comprar un libro y escoges uno de Edicions 62 (La Caixa). Y si por la noche crees que puedes irte a la ópera y olvidarte de este Big Brother omnipresente te equivocas, porque el control de los patrocinadores del Liceo lo ejerce, lo has adivinado, Josep Vilarasau, y su gestión la ha asumido Rosa Cullell, una directiva del núcleo duro de La Caixa.
La Caixa te espera también en Port Aventura, o en el Macba, gracias al depósito de su colección de pintura.
La Caixa controla la presidencia del Círculo de Economía a través de Antoni Brufau. Ocupa diversos puestos en el pleno corporativo de la Cámara de Comercio en virtud de un pacto con ‘Fomento del Trabajo’ para situar a M. Valls en la presidencia de la entidad, así como en el consejo de Gas Natural, y para designar a José Manuel Basáñez para el comité ejecutivo. Dentro de la órbita de La Caixa se mueven la renovada Sociedad Barcelonesa de Amigos del País, el capítulo local del Club de Roma, la Asociación de Directivos, el Círculo Financiero, etc. De poco faltó que el Barça cayera de lleno dentro del área de influencia de La Caixa, cosa que hubiera sucedido si prospera la candidatura de Bassat frente a la de Laporta (Lluís Bassat es el titular de la cuenta de publicidad de La Caixa).
Por tanto, desde la cuna hasta la sepultura, tanto si uno quiere como si no, la sombra alargada de las torres negruzcas de la Diagonal, sede social de La Caixa, acompaña siempre al sufrido ciudadano catalán; no hay manera de que pueda sacudirse de encima el yugo de pagano, cliente o usuario cautivo, privado de la libertad de elección que debería ser consubstancial a la economía de mercado.
Dirigentes europeos de renombre ya lo han dicho: una concentración de poder tan grande, tan opaca, en tan pocas manos, y en una comunidad y un país de dimensiones tan reducidas, ha de tener efectos perniciosos para la democracia. En Noviembre de 2004, el Financial Times comentaba con estupefacción que las empresas donde La Caixa es accionista, sumadas a aquellas en que detenta una presencia significativa en consejos de administración, representa más de la mitad del volumen de la Bolsa española en su conjunto.
Como no tienen bastante, ahora aún quieren más. El dinero de tu bolsillo.
Toda la información sobre la vida de un ciudadano de Cataluña está extractada del libro "Informe Sanuy" de Francesc Sanuy, Ed. La Campana, Barcelona 2005.