lunes, octubre 19, 2015

"Lo que está pasando en Catalunya es lo que acabará pasando en el resto de España"

Reproduzco el importante artículo que leí hace unos días en el diario Público y que deja claro el problema que tiene España debido al golpe de estado Constitucional del 2010 (y al que seguirán otros ya que la política ha renunciado en favor de la justicia), que fusiló el nuevo estatuto catalán (aprobado por el Parlamento Catalán y las Cortes Españolas) y del que ahora se recogen las consecuencias de tamaño error. Pero estos problemas no solo son para Catalunya. España se ha disparado un tiro en el pie, ya que los necesarios diputados del PP y PSOE para gobernar España provenían en parte importante de Catalunya y ahora han desaparecido y nos podemos encontrar con la posibilidad de que no se pueda formar una mayoría estable que gobierne a partir de 2016. El sistema electoral que ha permitido el bipartidismo a través de un sistema electoral que falseaba lo de "una persona un voto", ahora se convierte en un bumerán gracias a la Ley d'Hondt que tenemos.

Javier Pérez Royo considera que la Constitución se ha convertido en inviable y ha iniciado una fase de implosión final. Son claves la sentencia del TC que anuló parte del Estatut y el posible fin del bipartidismo en las próximas elecciones generales.

Javier Pérez Royo.- JAIRO VARGAS / JULIA PÉREZ

MADRID.- Ya puestos, ¿por qué no volar la Constitución? Javier Pérez Royo (Sevilla, 1944) es un catedrático de Derecho Constitucional que, con voz pausada y discurso didáctico, expone una conclusión provocadora: la carta magna surgida en 1978 no tiene salida, porque saltó por los aires en 2010. Y ha publicado un ensayo La reforma constitucional inviable (Los Libros de la Catarata, 2015) donde reclama audacia para abordar la nueva fase política.

Pérez Royo sostiene que la Constitución está pensada para no ser reformada. Cuestiona el sistema de representación, una "trampa", escribe, en la que no cayeron los constituyentes y que se edificó sobre las leyes franquistas con un único fin: instaurar la monarquía. Cuestiona el propio proceso de definición de las Cortes Constituyentes. Califica de "atajo" la Transición... Y asiste expectante al resultado que depare las próximas elecciones del 20 de diciembre de 2015, donde se comprobará si el bipartidismo constitucional ha concluido y si se confirma la crisis sistémica en la que, dice, estamos inmersos.

"Yo creo que no va a haber voladura; va a haber implosión". Pérez Royo casi susurra la palabra "implosión", consciente de la gravedad histórica del momento. "Va a pasar lo mismo que ocurrió con la Constitución de la Restauración de 1876, que se pasan desde finales del siglo XIX hasta el año 30 discutiendo sobre su reforma. La Academia de Ciencias Políticas, las universidades, los periódicos... todo el mundo hablando de la reforma de la Constitución y no se reforma, sino que salta el 14 de abril [de 1931, fecha de la proclamación de la Primera República]. El sistema ha quedado sin legitimidad, la Constitución ha quedado vacía, no tiene alma, es un cascarón vacío y se hunde. Algo similar le va a ocurrir a ésta; ése es el camino por el que vamos. En España se discute de reforma de la Constitución más que en ningún otro país del mundo, con muchísima diferencia".

Su primer libro sobre reforma de la Constitución, recuerda, ya lo escribió en 1988, que fue premio de investigación del Congreso de los Diputados: "Las Constituciones que no se reforman acaban saltando por los aires".

Usted sostiene que la reforma constitucional es inviable, aunque se plantee por un partido mayoritario como el PSOE, al que usted asesora. ¿Qué solución cabe?

La Constitución española no es especialmente rígida; está en la media de las constituciones europeas. Las mayorías cualificadas que exige son las que existen en todas las demás. Por lo tanto, no es un problema jurídico, es un problema político.

El obstáculo que hay en España es que, a lo largo de nuestra historia, la sociedad española nunca ha sido capaz de plantearse en circunstancias de normalidad una operación constituyente. Nosotros siempre nos hemos puesto de acuerdo cuando estábamos en una situación en la que ya no podíamos no ponernos de acuerdo: porque los franceses invaden en 1808; porque muere Fernando VII sin descendiente varón y se producen las guerras carlistas; porque llega la revolución de 1868 y se echa a Isabel II y a la dinastía de los Borbones, porque llega el 14 de abril y se echa por segunda vez a los Borbones... Esto es lo que diferencia la historia constitucional española de los demás países democráticos. España no ha hecho nunca una reforma de la Constitución.

Pero, ¿qué solución cabe? ¿Reforma, ruptura de la legalidad, voladura?

El sistema constitucional español tiene cierta estabilidad, está ahora mismo en una situación calamitosa pero ha estado funcionando durante casi 40 años. Desde la muerte de Franco y la Transición, hemos tenido un sistema político ordenado jurídicamente a través de la Constitución y que ha funcionado de una manera razonablemente satisfactoria. Y se han ido dando respuesta a la mayor parte de problemas que habían impedido estabilizar un régimen constitucional:  la compatibilidad de la monarquía con el derecho de sufragio universal; la supresión del poder militar, que vigilaba al poder civil y lo sustituía periódicamente en el siglo XX; la tensión con la Iglesia que había sido insoportable en los procesos de 1869 y 1931... Hemos conseguido el respeto a los derechos fundamentales; establecer relaciones laborales; una descentralización política de envergadura; la alternancia sucesiva en el poder...

Esta Constitución nos ha permitido aprobar muchas de las asignaturas constitucionales que teníamos pendientes de nuestra historia, pero nos queda la gorda: la reforma de la Constitución, que es la máxima expresión del principio de legitimidad democrática del Estado constitucional.

La reforma es una vía de renovación de la legitimidad constituyente y de comisión de la legitimidad constituyente originaria con la legitimidad de ejercicio de los poderes del Estado constituido. Y sin reforma de la Constitución se pierde ese vínculo de la legitimidad de origen y la legitimidad de ejercicio, y la legitimidad de origen conforme pasa al tiempo va perdiendo consistencia. Y se queda el sistema vacío de legitimidad.

¿Nuestro sistema está vacío de legitimidad?

Está vaciándose a una velocidad de vértigo ¿Hay una cosa más vergonzosa que hacer en una legislatura cinco presupuestos, en lugar de cuatro, y con trampa? ¿Hay mayor síntoma de vaciamiento de legitimidad de un parlamento al que se le va a hacer votar una cosa que saben que no se va a cumplir? Lo mismo ocurre con la Ley Wert de Educación, que no se aplica ni se aplicará...

O sea, las elecciones de 2015 serán cruciales para confirmar si el sistema bipartidista ha muerto.

En España se tenían que haber ido produciendo reformas periódicamente, que nacen del interior de la sociedad española. Pero no ha ocurrido. Mi impresión es que en estas elecciones va a resultar un panorama de ingobernabilidad. Esta Constitución está pensada para que se gobierne a través del bipartidismo y, si no, no funciona. Es muy difícil que vaya a funcionar si ningún partido llega a los 120 diputados. Lo que está pasando en Catalunya es lo que va a acabar pasando en el resto de España.

Entonces, ¿Catalunya es la avanzadilla?

Catalunya es peor, porque está desintegrada políticamente, porque tiene la independencia y se ha fracturado internamente. Lo que está pasando en Catalunya tiene un componente de una fragilidad superior. Pero no es tan diferente que lo que va a pasar en España.

Creo que no estamos viendo todavía la película bien; la iremos viendo conforme nos vayamos aproximando al 20 de diciembre. Yo creo que la dimensión de la fractura territorial se va a acentuar.

Electoralmente Catalunya se ha independizado de España, a partir de la sentencia del Tribunal Constitucional de 2010. Si se cogen los resultados desde 1977, el sistema de partidos de Catalunya y de España son primos hermanos: existen concomitancias entre los resultados para los partidos de gobierno de España. Siempre tienen más del 50%, entre los dos. Y CiU dirige en Catalunya y contribuyen a la gobernabilidad del Estado, aunque se tenga mayoría absoluta. Esto es lo que se ha roto: los partidos de gobierno de España han dejado de tener presencia en Catalunya. Si proyectas los resultados del 27 de septiembre en las circunscripciones electorales para el Congreso de los Diputados, te sale que el PP obtendría de 3 a 4 escaños y el PSOE de 5 a 6 escaños, quizá 7. ¿Y cómo gobiernas España con 3 diputados en Catalunya? Para gobernar España tienes que tener una presencia en Catalunya.

Pero su argumento choca con el surgimiento de partidos alternativos que se está produciendo y las posibles coaliciones con ellos, donde el resultado proyecta que la mitad de los electores no es independentista...

Otra cuestión es que el independentismo sea un espejismo, que no sea posible. Esa es mi impresión. 


Cuestión distinta es que nos encontremos en una situación de desgobierno. El independentismo catalán no tiene fuerza para independizarse, pero le sobra tamaño para hacer ingobernable al Estado. Ese es el drama. El drama no es que ellos se vayan a independizar, sino que nos podemos convertir en ingobernables porque tienen un peso: Catalunya es Catalunya. Electoralmente ha cortado. Ahora veremos políticamente qué es lo que va a pasar.

¿No tiene la impresión de que el sentimiento ha reemplazado a la legalidad?

Aquí lo que ha pasado es que el Tribunal Constitucional formalmente dicta una sentencia en 2010, pero materialmente esa sentencia es un golpe de Estado. La sentencia del TC es un golpe de Estado. Es decir, la Constitución territorial española se basa en el pacto entre el parlamento autónomo y el Congreso de los Diputados para la elaboración de un estatuto que remite la cámara autónoma y el referéndum posterior entre el cuerpo electoral de la nacionalidad o región. En caso de desacuerdo, prevalece la voluntad del Congreso sobre la del parlamento autónomo. Si hay acuerdo, el texto tiene que ir al cuerpo electoral de la nacionalidad o región para su refrendo.

Es decir, el parlamento de la autonomía no puede imponer al Estado un estatuto con el que no esté de acuerdo, ni el Estado puede imponer a la nacionalidad o región un estatuto con el que sus ciudadanos no estén de acuerdo. Esa es la Constitución territorial. Y esa Constitución se ha cumplido siempre desde 1978, pero se rompe con la reforma del Estatuto de Catalunya: el Tribunal Constitucional desautoriza el pacto entre los dos parlamentos y le quita la última palabra a los ciudadanos que se habían pronunciado en referéndum. Nos hemos quedado sin Constitución; está dirigida a unos ciudadanos que rechazan en un 80% esa desautorización.

En su opinión, el Tribunal Constitucional jamás debió intervenir en el Estatuto.

La inserción de un territorio o región en un Estado no puede hacerlo nada más que órganos legitimados democráticamente de manera directa, que son órganos legitimados que pueden pactar. Un Tribunal Constitucional no puede pactar. Puede intervenir a posteriori en la interpretación que se haga para concretarlo. Pero no puede corregir el pacto entre parlamentos y desautorizar a los ciudadanos. Por eso no tenemos salida en Catalunya, porque nos hemos quedado sin Constitución. Formalmente tenemos Constitución, pero materialmente ha dejado de ser aceptada por los ciudadanos a los que va dirigida.

¿Es una Constitución fallida en Catalunya?

Los ciudadanos que tienen que aceptarla y hacerla suya, no la aceptan. ¿Qué hacemos, jurídicamente? ¿Volvemos al Estatuto que anuló el TC? Esto es un disparate. Pero no hay solución. Ahora mismo, ¿quién propone en Catalunya que la fórmula Constitución/Estatuto de autonomía sea la fórmula para la integración de Catalunya dentro del Estado? Eso ya no vale.

¿Y un reconocimiento en la Constitución a una singularidad nacional catalana y un sistema fiscal a semejanza del Cupo vasco?

La única salida, a estas alturas del lío, es la revisión de la Constitución. Se tiene que constitucionalizar la estructura territorial del Estado. Tanto en 1931 como en 1978 la solución que se encontró fue no resolver el problema en la Constitución sino que ésta posibilita que se dé la respuesta a través de los Estatutos.

La estructura del Estado no está en la Constitución, no está aprobada en referéndum por el pueblo español. Moraleja: el problema no puede ser resuelto si no se da respuesta en el propio texto constitucional. Hay que pactar. Los distintos territorios de España tenemos que mirarnos a los ojos y pactar cuál es el lugar que vamos a tener en el Estado. Es decir, hay que hacer un Estado Federal.

¿No tenemos un Estado federalizado?

Este Estado es antifederal. El territorio en base al cual se hace la definición del Estado es la provincia, pero no las comunidades autónomas que existen sociológicamente y casi no existen para la Constitución. Esa es la barbaridad. Cogen la provincia, que es la institución territorial del antiguo régimen, y con base en ella se define la representación del pueblo español tanto en el Congreso de los Diputados como en el Senado. Nuestra Constitución territorial es una Constitución provincial. Y eso es antifederal y antidemocrático. El Senado es materialmente anticonstitucional; ¡el Senado es un aborto! Ese es el órgano a través del cual las comunidades autónomas, como apéndice de las provincias, participan en la formación de la voluntad del Estado.

Usted considera que la Transición fue una "trampa" para incrustar la monarquía y cuestiona el propio proceso de definición de las Cortes Constituyentes...

El objetivo de la Transición fue garantizar la restauración monárquica. Es una transición a la democracia, indispensable para que la monarquía no se ponga en cuestión, porque la monarquía no podía sobrevivir a esas alturas de la historia sin un Estado democrático. Y para eso es para lo que sirve la Ley de la Reforma Política y el decreto-ley de normas electorales. Y lo consiguen: un Congreso de los Diputados en el cual, mediante una desviación calculada del principio de igualdad, garantizaron unos determinados resultados y un Senado provincial donde, aparte de garantizar el bipartidismo, evitaron el federalismo. No podían instaurar un Estado central unitario, pero tampoco el Estado federal. Esa fue la pulsión. A través de la provincia consiguieron un bipartidismo dinástico en el Congreso y un Senado que es un baluarte contra el federalismo.

Lo que hace falta es el Estado federal, porque el Estado federal es el que se pacta en sede constituyente. El Estado de las autonomías es un punto de llegada, la Constitución no lo define.

El Estado Federal hay que pactarlo, y no se ha hecho nunca. La sociedad española nunca ha sido capaz de enfrentarse con su complejidad territorial y definirla constitucionalmente. Y ha cogido atajos, que siempre acaban en el Tribunal Constitucional que los hace saltar por los aires.

La monarquía también tendría que abordarse en la reforma de la Constitución...
Las tres grandes decisiones constitucionales son: monarquía, constitución bipartidista y antifederalismo. Fue una Constitución monárquica, bipartidista y antifederal. Y eso se cuela en la Constitución y no se debatió en las Cortes Constituyentes. Esas tres grandes decisiones se debaten y se establecen en las Cortes de Franco que dieron paso a la Ley para la Reforma Política. Ahí la responsabilidad del PSOE es inmensa, que entra como partido republicano y acaba siendo un partido dinástico.

¿Qué tendrían que hacer el Congreso y el Senado?

La Constitución está a punto de saltar por los aires sin que exista alternativa de gobernabilidad. Su revisión tienen que realizarla el Congreso y Senado. Pero lo primero que tendrían que hacer es desaparecer en la revisión del texto constitucional. El Senado, por supuesto, y también el Congreso: la complejidad de la sociedad española no puede expresarse a través de esa cámara, y vamos a verlo ahora en las elecciones, porque nos encaminados hacia la ingobernabilidad.

El principio de igualdad tiene que hacerse valer; no puede estar domesticado, que es lo que se hizo en la Transición a través de un mecanismo electoral para garantizar el sistema bipartidista, que ha penetrado en todos los poderes e instituciones. Con el principio de igualdad, donde el voto vale lo mismo en todas las circunscripciones electorales, el resultado final no lo controlan.

Sorprende oír hablar de territorios y no de derechos sociales o de demandas como iniciativas populares contra el sistema hipotecario presentado por plataformas antidesahucios, que acabaron estampadas ante un muro del Congreso.

En las propuestas de reformas que se estudian aparecen estas cuestiones. Pero primero hay que resolver quién va a tomar la decisión y quién, a partir de este momento, va a ser el representante el pueblo español. La composición de las Cortes Generales es decisiva, y ahí tiene que haber una traducción del principio de igualdad, y no de la igualdad domesticada, cautiva y encorsetada de la Constitución.

¿Y la reforma del Tribunal Constitucional?

Es una monstruosidad. Esto es una derivación de la sentencia famosa del 2010: encargas al Tribunal Constitucional que te resuelva tus problemas, para no tener el coste político de poner en marcha el artículo 155 de la Constitución, al igual que ocurre con la Ley de Seguridad Ciudadana.

¿Existe consenso entre los constitucionalistas de que estamos al final de este proceso, como usted sostiene?

Yo creo que no. Mi posición es más bien minoritaria. En la profesión ya hay un acuerdo avanzado de que estamos ante una crisis. 

jueves, octubre 08, 2015

Un antiguo DC10 aterrizó en el Parque de la Ciudadela de Barcelona

Increíble, pero cierto. Un antiguo DC10 de la compañía Mc Airlines aterrizó (sin pasajeros) las pasadas fiestas de Barcelona (24 de setiembre) en medio del abarrotado Parque de la Ciudadela, para sorpresa de los que nos encontrábamos por allí (niños y mayores) para distraernos con las muchas actuaciones teatrales y musicales que había.
Pasado el susto aparecieron las azafatas, el comandante y el primer oficial, todos muy felices por la hazaña conseguida, que no tiene precedentes. 

Momentos después el comandante y una azafata ya se habían liado y se fueron para el interior del avión... y otra azafata, desde la escalerilla, explicó fehacientemente a un público atónito lo que ocurría.

(verlo en formato pantalla grande).




miércoles, septiembre 30, 2015

Ejemplo de lo que escribía ayer

He aquí en imagen lo dicho ayer. A repetir una y otra vez, hasta que quede como una verdad. El Pais forma ya parte de la caverna mediática.

Además no entiendo que sume 99,5% (51,7% + 47,8%). Si se restan los blancos y nulos (0,92%) tendríamos 99,08 - 47,74 = 51,34 %. Aquí ya se va a bulto.


martes, septiembre 29, 2015

Votos en las elecciones catalanas: las cosas claras y el chocolate espeso (dice el refrán)

Como me gustan las matemáticas no hay cosa que más me indigne que su manipulación para obtener falsedades.

Ya sabíamos (lo vimos en la entrevista de Ana Pastor a Artur Mas) que la más que probable victoria de los independentistas en las elecciones autonómicas tenía un punto débil al que se cogería como clavo ardiendo la caverna mediática: en votos los independentistas no superarían el 50% y por lo tanto se aprovecharía esto para deslegitimarlos.

Como ya estaba escrito en el guion a seguir después de las elecciones, tanto da lo que digan las matemáticas a la vista de los resultados: el leiv motiv a repetir una y otra vez es que no han ganado en votos, pero veamos lo que dicen los números y después podremos opinar (y si no somos talibanes opinaremos de otra forma).

Votos independentistas: Junts 39,54 % + CUP 8,2% = 47,74%

Votos que se pueden considerar no independentistas: C’s  17,93 % + PSC 12,74 % + PP 8,5 % + Unió 2,5 % =  41,67 %

Votos de otros partidos que no han definido claramente su posición y que no sabemos que habría votado su electorado en un referendo: 

CatSíqueesPot + Recortes Cero + PACMA + Ganemos + Pirata = 10,06 %

Votos nulos y blancos: 0,92 %

Para abrir boca indicar que en un referéndum los votos blancos y nulos no cuentan. Por lo tanto si al 100% le restamos 0,92% tendremos 99,08% que dividido por dos nos indica que el 49,54% de los votos da mayoría. Por lo tanto lo del 50% es falso. Es el 49,54%. En un referéndum la victoria habría estado en este porcentaje.

¿Pero, qué habrían votado los electores de esos partidos que conforman un 10,06 %? Respuesta: no lo sabemos. Pero la caverna mediática, el estado español, parece ser que lo tiene claro, ya que los suma al NO sin más problemas. 

¿Estamos seguros que todos los votantes de Unió (2,5%) habrían votado NO en un referéndum?
¿Estamos seguros que los votantes de Podemos, donde se incluyen los de IU, habrían votado todos NO?
La realidad es que sin referéndum nadie puede afirmar nada y por lo tanto estamos ante una mentira más que previsible ya antes de conocer los resultados.

Ya lo ven: todo los que no es SÍ es No por real decreto y asunto arreglado. Y a repetirlo muchas veces hasta que cale la mentira: no han ganado en votos, no han ganado en votos, no han ganado en votos y así hasta la saciedad.

"Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad", decía Göebbels. Viendo sus doce principios sobre la propaganda una se asusta al ver como se cumplen a diario todos estos puntos de una forma infame por los medios de comunicación al servicio de la derecha (la izquierda no tiene, o son precarios).

Por lo tanto y finalmente: Independentistas 47,74% y no independentistas 41,67% y si quieren saber la verdad que hagan un referéndum y no manipulen unas elecciones autonómicas. Los demócratas ingleses lo solucionaron como se debe y la secesión escocesa se acabó por la vía rápida. Pero aquí tenemos un inepto en el poder estatal y de ahí que la sucesión de catástrofes sea continua. Y así seguirá hasta que lo echen.

Y mucho desinformado votando la marca blanca del PP... A este paso van a comer más de lo mismo durante otros cuatro años. 

miércoles, septiembre 23, 2015

Marianico el corto supera el despido en diferido de Cospedal

Con la de miedos (previstos) que están soltando estos días (y todos ya saben a que miedos me refiero) y va nuestro querido "incompetente maximus" y se pone en evidencia, tal cual lo hizo la Cospedala en su día. ¡Qué bochorno! ¡Y encima preguntando por la ciudadanía europea!

He aquí lo que escribe David Torres en Público:

Clint Eastwood interpretó una vez el papel de un escolta viejales del presidente de los EE UU. La película se llamaba En la línea de fuego y en ella había una escena en que el yayo del Servicio Secreto, aquejado de un catarro chungo, confundía el ruido de un globo estallando con una detonación. Entonces corría a la tribuna entrechocando las rodillas y se arrojaba sobre el presidente para recibir la bala. Tras la consabida bronca, a Eastwood lo alejaban de la primera línea porque, según el jefe de seguridad, había puesto en ridículo al presidente. “Creía que estábamos aquí para preservar su vida” se quejaba el escolta. “Sí, pero también su dignidad”, replicaba su jefe.

Mariano Rajoy habría necesitado ayer lo menos doce guardaespaldas para preservar su dignidad en una entrevista radiofónica: media docena para apartarle del micrófono y otra media para reducir a patadas a Carlos Alsina. Al locutor se le ocurrió la temeridad de responder al presidente recordándole unas líneas de la Constitución, en concreto el punto 2 del artículo 11, que asegura que ningún español de nacimiento podrá ser privado de su nacionalidad, a menos que él renuncie a ella. “¿Y la europea?” preguntó Mariano después de una pausa aterradora, arrugando la cara de tal modo que parecía que buscara en la mesa el botón del comodín del público. “La europea la tienen porque tienen la nacionalidad española”. Con una sola pregunta, todo un señor presidente se hizo un marmitako de nacionalidades, países y continentes. Y de repente millones de españoles comprendimos que Onda Cero se llama así por algo.

También comprendimos, una vez más, que don Mariano no iba a defraudarnos. Poco antes había soltado una de esas sentencias suyas que hay que frotarse las orejas para creérselas: “Cataluña tiene una historia que no la tienen otros. Y otros tienen una que no tiene Cataluña”. Parece una frase descartada de los diálogos de Forrest Gump por inverosímil. Claro que la culpa no es suya sino del jefe de campaña que ha decidido sacarlo a pasear y también del aparato de seguridad presidencial, que dejó al presidente solo y desarmado frente a un periodista. Alguien debería haberle dicho que no todos los locutores de radio son Carlos Herrera. Habría sufrido menos daños disfrazándolo de toro y dejándolo correr en Tordesillas.

Probablemente alguien le advirtiera del peligro de los micrófonos, pero Mariano no hizo caso y allá que fue, derechito otra vez a los hilillos, los inversobres, viva el vino, no entiendo mi letra, ETA es una gran nación y la segunda ya tal. Por algo, tras el barcenazo, lo mantuvieron en cuarentena, aislado de cualquier contacto con la prensa, y las declaraciones posteriores se emitieron a través de una pantalla de plasma, seguramente en diferido y en forma de simulación. Porque en directo pasa lo que pasa.

Lo terrible no es que Mariano haya batido su propia marca de hacer el ridículo, que ya era difícil. Lo terrible es la cantidad de asesores, abogados y especialistas que habían insistido una y otra vez en el escenario de los catalanes exiliados de la Unión Europea, de la ONU y hasta del planeta Tierra, y no habían previsto ese pequeño detalle de la Constitución. En ese segundo de estupor (“¿Y la europea?”), de infinito ridículo e infinito bochorno, caben los cuatro años de desgracia que llevamos padeciendo: el señor presidente de un país que le pregunta a un locutor por la nacionalidad europea, como si existiera tal cosa. Era el mismo día en que el cardenal Cañizares, arzobispo de Valencia, convocó una vigilia en la catedral para rezar por la unidad de España. Hasta Dios se debe de estar descojonando.

Por cierto, en la campaña del miedo se han olvidado de las viudas, tema que dio sus frutos en Escocia.

Y una vez más voy a intentar aclarar lo de las pensiones ya de una vez. Todo pensionista tiene un contrato con la Seguridad Social. Durante un montón de años el trabajador y su empresa pagan mensualmente un importe a la Seguridad Social que entre otras cosas sirve para pagar una futura pensión.

Por lo tanto cuando eres pensionista el estado esta obligado contractualmente a pagarte la pensión, te vayas al Polo Sur, a Marte o te vuelvas Chino. España está llena de pensionistas ingleses y alemanes que residen en nuestro país y cobran su pensión, como no puede ser de otra forma. Y como los catalanes no pueden dejar de ser españoles, pues a cobrar y que se metan el miedo en un sitio que yo sé. 

Y transcribo este divertido WhatsApp que he recibido:

¿Andorra es más pequeña que Catalunya? Sí.
¿Es económicamente sostenible? Sí.
¿Pertenece a la UE? No.
¿Alguien le impide utilizar el Euro como moneda? No.
¿Tiene reconocimiento internacional? Sí
¿En que idioma hace los discursos en la ONU? En Catalán.

A lo que añado, ¿se fueron los bancos? Respuesta ¡no!, ¡los hay a montones!



 

lunes, septiembre 14, 2015

Vuelos diferentes y especiales


Bonita foto, ¿eh? Anochece y estamos rodeados de torrecumulus, las nubes más peligrosas para la aviación. Época de monzones y los torrecumulus, con intensa actividad eléctrica, jalonaban todo el recorrido, así que fue fácil obtener innumerables fotos de este espectáculo que nos brinda la naturaleza, visto esta vez desde una perspectiva inusual. 

El atardecer prometía. ¡Qué espectáculo! ¡Y los hay que en el avión solo duermen! Más o menos, si puedo, me siento en el mismo sitio, así puedo ver los alerones, slats, flaps y speedbrakers.



Volábamos de Hanoi (Vietnam) a Siem Reap (Camboya). Vuelo con amigos, nada de viaje organizado.

Mira por donde pude saborear una sucesión de tormentas eléctricas espectaculares (hasta cuatro) mientras el sol se escondía en el horizonte. Delicioso para los que no tenemos miedo a volar.
Pero el vuelo especial fue el de Seam Reap a Singapur, con la compañía JetStar, filial de la veterana compañía australiana Qantas. Salía al inicio de la tarde, a las 15.45, llegando a Singapur a las siete. Bueno, eso era lo previsto.

Nuestro avión, a punto y muy limpito gracias a los chaparrones que iban cayendo cada poco rato. 



El vehículo que nos va a empujar, ya poniéndose en posición. Se avecina tormentón.


A pie al avión. Suerte que el cielo hizo una pausa. A la derecha un turboprop bien conocido, el ATR42.



Y llega la lluvia de nuevo.


A la hora exacta iniciaron el pushback, o sea el retroceso, ya que los aviones no tienen marcha atrás (bueno, algunos turboprops modernos, con esas hélices tan especiales, tan avanzadas tecnológicamente, parece ser que lo consiguen).
Es durante el retroceso que se ponen los motores en marcha. Normalmente se pone en marcha primero el motor de la derecha, ya que a la izquierda, como se ve en la foto virtual que incluyo, el marshaller, que dirige la operación, se sitúa normalmente en este lado (el del capitán).

Foto virtual del pushback de un vuelo partiendo de Malaga con JetStar. Puede observarse el marshaller a la derecha.


Todo normal. Uno, ya con horas de práctica, iba reconociendo todos los pequeños ruidos que van delatando todas las maniobras y que pasan totalmente desapercibidos para los que no les interesa el tema (que son mayoría). Nos dejaron ya en posición para iniciar el taxi (rodaje) y mientras ya se habían puesto los flaps necesarios para el despegue. 
Y he aquí que ya se observaba que el motor izquierdo no arrancaba. En un aeropuerto con tráfico mínimo, llevábamos ya 20 minutos de espera con la intentona, y nada. Cuando vi que cerraban flaps, señal inequívoca de que no íbamos a despegar, pegué un bote en el asiento. ¡Volvemos a la terminal! 
En efecto, así fue, regreso a la terminal (con el motor que funcionaba) con el correspondiente murmullo del pasaje.

Regreso a la terminal


Parada y fonda a la espera de que llegase “el ingeniero” a resolver el problema. En la primera explicación del comandante este indicó que era un “engine failure”. Más claro, agua.
 
Como el aeropuerto de Siem Reap es pequeñito, hubo que traer una escalerilla para que subiera el ingeniero. Con las puertas abiertas de la cabina todo el mundo estiraba el cuello mientras se oían los ñigo-ñagi de las sucesivas intentonas de puesta en marcha por parte del ingeniero. La gente empezó a retorcerse en los asientos porque estuvimos bastante rato en el intento.


Escalerilla puesta, esperando al "ingeniero".


La gente estiraba el cuello para intentar ver lo que ocurría en cabina.



Pero parecía que lo habían conseguido. Con los dos motores apagados iniciamos otra vez el pushback y nos llevaron al mismo sitio. Flaps puestos, ñigo-ñagi durante un buen rato, cierre de flaps... ¡y a la terminal otra vez! Muchos nervios y peticiones de gente para bajarse. Sin problema. Nos desembarcaron a todos y nos fuimos al bar. Más de dos horas de espera mientras observábamos el tormentón que estaba en plena efusión.

Angelines, mesandóse los cabellos, descendiendo obligatoriamente del avión, después del segundo intento.

En la espera nos obsequiaron con una falsa llamada que provocó una carrera con la cerveza y el bocata en la boca. Y vuelta a sentarse. La cosa seguía sin funcionar. Más yu-yu.
En la espera estuve hablando con una chica que trabajaba en Airbus en Madrid y, claro, esto de entender de aviones, o te vuelve confiado, o todo lo contrario. La chica conocía a los pilotos del A400 que se estrelló en Sevilla hace poco, y claro, estaba como un flan y no quería subir. Hablamos largo y tendido de aviones.
Más de uno desapareció, como el que se sentaba a nuestro lado, que cuando abrieron puertas fue el primero en bajar y salir corriendo. A lo mejor entendía castellano y me oyó comentar la jugada.

Veáse el tamaño del torrecumulus que está sembrando el terror al fondo, muy cerca. 

Hablé con el capitán, que era mejicano, al descender obligatoriamente del aparato, y me dijo que era un generador. ¡Ándale!, le dije, pero si has dicho que era un “engine failure” y os habéis roto los cuernos intentando poner el motor en marcha. Sonrisas. No, no, le digo la verdad, me repetía. Sonrisas mías también. No era cuestión de asustar más a la gente. Así que tocó transmitir que era un generador y no el motor, y así todos más tranquis.
Mi temor y nervios iban por la posibilidad de que anularan el vuelo, ya que al día siguiente volvíamos a Barcelona desde Singapur, vía China y París y no era cuestión de perderlo.
Bueno, al final subimos al avión ya anocheciendo, y como dice el refrán, a la tercera va la vencida. Eso sí, más de uno iba rezando en el despegue.
Un enorme retraso, que nos dejó en Singapur ya cercanos a la media noche, pero ¡volamos!

Y aprovechando que escribo de aviones, otras dos fotos virtuales de mi vuelo de ayer con un turboprop, por Florida (golfo de Méjico, entre Pensacola y el delta del Mississippi), (EE.UU.). Un placer recorrer el mundo desde el aire sin salir de casa (y viéndolo mejor).




domingo, agosto 30, 2015

El poder de los cuadricopteros (drones de cuatro motores)

He aquí lo que pueden hacer los modelos matemáticos aplicados a máquinas, en este caso sencillos drones.

Un clip sensacional.


miércoles, julio 15, 2015

Tour de France 2015. Froome, ¿un nuevo caso Amstrong?

Ayer pudimos ver la primera etapa de montaña del Tour 2015. Un único puerto importante al final de la etapa: la Pierre Saint Martin. Un puerto muy duro, “hors categorie”. Se esperaba ya la primera refriega importante entre los aspirantes oficiales a ganar el Tour: Froome, Contador, Nibali y Quintana. A estos cinco podríamos añadir a Van Garderen que va segundo en la general.

Pues bien, en tan solo 6 km., los que faltaban para finalizar el puerto, Froome destrozó la carrera y las diferencias en tiempo que obtuvo respecto a sus rivales fueron increíbles: dejó a Quintana a 1’ 04”, a Van Garderen a 2’ 30”, a Contador a 2’ 51” y a Nibali a 4’ 15”. Tanto Contador como Nibali son ganadores de Giro y Tour y Quintana ganador del Giro y segundo en un Tour.

¿Cómo se pueden producir estas diferencias tan exuberantes respecto a TODOS sus contrincantes?

Pero lo que más sorprendía era lo que hicieron sus gregarios Porte y Thomas. Ambos, en un esfuerzo sobrehumano, llevaron a rueda, es decir, le cortaron el viento, a Froome en la primera parte del puerto. Lo mismo hicieron los gregarios del Movistar, del Astana y del Tinkoff-Saxo con sus líderes y todos ellos llegaron reventados.

Sin embargo Porte no solo no reventó sino que llegó segundo (¡por delante de todos esos ases!) y Thomas llegó sexto, por delante de Contador y Nibali. Muy sospechoso todo esto, más cuando el lunes se destapó que un hacker había entrado en la base de datos del equipo de Fromme, el Sky, y había obtenido los datos grabados del rendimiento de los ciclistas del Sky en todas sus actividades, incluidas etapas del Tour. Con los datos de la etapa del Tour 2013, que finalizaba en el Mont Ventoux, que fue muy parecida a la de ayer en cuanto a explosividad de este ciclista, realizaron un montaje, sobreponiendo los datos a las imágenes grabadas, poniéndose de manifiesto que hay algo que no cuadra. No puede irse con esa potencia con las pulsaciones registradas… o hay que pensar en que aquí pasa algo. El vídeo lo obligaron a retirar de You Tube. Esta mañana lo he visto en Vimeo, pero también lo han hecho retirar poco después.

Vistas las sospechas que ha levantado la etapa de ayer ( ver Sport y Mundo Deportivo) ahora tocará despistar. Incluso L'Équipe se pone en alerta.

Me viene a la mente cuando en la segunda guerra mundial Turing descifró el código Enigma que utilizaban los alemanes para encriptar los mensajes entre el mando naval alemán y sus submarinos. Con el código descifrado los ingleses les podían haber derrotado en todas las acciones que hubiesen querido… pero solo durante cierto tiempo, ya que se habría puesto en evidencia que habían descifrado el código de las máquinas Enigma y los alemanes habrían cambiado el sistema de encriptación.

¿Qué hicieron los ingleses, muy listos ellos? Pues con todo el dolor de corazón, despistar y perder de vez en cuando una batalla y darse por sorprendidos. Pero el saldo total iba a ser ganador, obviamente. Los submarinos fueron cayendo sistemáticamente como pajarillos.

Visto el acoso mediático al equipo Sky, ahora van, en mi opinión, a disimular. En primer lugar ningún gregario va a lucirse ya en los primeros puestos de cualquier etapa. En segundo lugar Froome no hará nuevas demostraciones del tipo de las de ayer. Se limitará a controlar la carrera y si gana alguna etapa no lo hará de la forma exuberante en que lo hizo ayer. Ahora ya tiene diferencias considerables y lo único que ha de hacer es mantenerlas. 

Si no actúan así se va a incrementar el revuelo. De todas formas los especialistas anti-dopaje tendrán que mirar que pasa. Ya se sabe que uno se puede dopar si después encuentra un producto que camufla el dopaje y hace que salgan negativos los análisis. No será la primera vez, ni será la última. Una vez leí en una revista que afirmaba que gana el que encuentra algo y no se le descubre (claro, que si van todos dopados, gana el mejor, ja,ja). Muy extrema la afirmación, pero el ciclismo, lamentablemente, siempre está bajo sospecha.

Y recordar que Porte, que ayer quedó segundo, por delante de todos los ases, en una etapa de los Pirineos del Tour del 2013 que fui a ver a la Hourquette d’Ancizan, pasó ¡a 15 minutos del primero! (ver foto). ¿Qué le han dado a este chico para que ahora vaya como una moto?

lunes, julio 13, 2015

El Euro es una ratonera. Krugman nos lo deja claro.

Ya estamos viendo que los estados que conforman el euro se han convertido en estados esclavos de Alemania con su soberanía perdida totalmente. Krugman, como siempre de forma excelente, nos resume lo ocurrido y sus consecuencias: ¿quién va a volver a confiar en las buenas intenciones de Alemania después de esto?
Matar el proyecto europeo

Ser un miembro de la zona euro significa que los acreedores pueden destruir su economía si se sale del redil

Paul Krugman 13 JUL 2015 - 10:41


Supongamos que consideras a Tsipras un imbécil incompetente. Supongamos que quieres ver a Syriza fuera del poder a toda costa. Supongamos que, incluso, ves con buenos ojos la idea de empujar a esos griegos molestos fuera del euro.


Incluso si todo eso fuera cierto, esta lista de exigencias del Eurogrupo es una locura. La etiqueta de Twitter ThisIsACoup es exactamente correcta. Esto va más allá de la venganza pura, la destrucción completa de la soberanía nacional y la falta de esperanza de alivio. Probablemente pretende ser una oferta que Grecia no pueda aceptar; pero aun así, es una traición grotesca de todo lo que el proyecto europeo se suponía que representa.



¿Puede algo sacar a Europa del borde del abismo? Se dice que Mario Draghi está tratando de volver a introducir un poco de cordura, que Hollande está finalmente retrocediendo un poco frente a la economía de la moralidad alemana que fracasó tan rotundamente en el pasado. Pero gran parte del daño ya está hecho. ¿Quién va a volver a confiar en las buenas intenciones de Alemania después de esto?


En cierto modo, la economía casi se ha convertido en secundaria. Pero aun así, seamos claros: lo que hemos aprendido estas últimas semanas es que ser un miembro de la zona euro significa que los acreedores pueden destruir su economía si se sale del redil. Esto no tiene nada que ver con la economía subyacente de la austeridad. Es tan cierto como siempre que la imposición de duras medidas de austeridad y sin alivio de la deuda es una política condenada al fracaso sin importar lo dispuesto que esté el país a aceptar el sufrimiento. Y esto a su vez significa que incluso una capitulación completa de Grecia sería un callejón sin salida.

¿Puede Grecia lograr una salida exitosa? ¿Intentará Alemania bloquear una recuperación? (Lo siento, pero ese es el tipo de cosas que ahora debemos preguntar.)

El proyecto europeo (un proyecto que siempre he alabado y apoyado) simplemente ha sufrido un golpe terrible, tal vez fatal. Y piense lo que piense de Syriza, o Grecia, no fueron los griegos los que lo han dado.

Paul Krugman es profesor de Economía en la Universidad de Princeton y Premio Nobel de Economía de 2008.

lunes, junio 29, 2015

Grecia, al borde (del abismo)

Como siempre Krugman dejando claras las cosas. Gracias.

Es evidente, desde hace tiempo, que la creación del euro fue un terrible error. Europa nunca tuvo las condiciones previas para una moneda única de éxito, por encima de todo, el tipo de unión fiscal y bancaria que, por ejemplo, asegura que cuando la burbuja inmobiliaria estalla en Florida, Washington protege automáticamente a la tercera edad de cualquier amenaza sobre su atención sanitaria o sobre sus depósitos bancarios.

Abandonar una unión monetaria es, sin embargo, una decisión mucho más difícil y más aterradora que nunca; hasta ahora las economías con más problemas del Continente han dado un paso atrás cuando se encontraban al borde del abismo. Una y otra vez, los Gobiernos se han sometido a las exigencias de dura austeridad de los acreedores, mientras que el Banco Central Europeo ha logrado contener el pánico en los mercados.


Pero la situación en Grecia ha alcanzado lo que parece ser un punto de no retorno. Los bancos están cerrados temporalmente y el Gobierno ha impuesto controles de capital (límites al movimiento de fondos al extranjero). Parece altamente probable que el Ejecutivo pronto tendrá que empezar a pagar las pensiones y los salarios en papel, lo que, en la práctica, crearía una moneda paralela. Y la semana que viene el país va a celebrar un referéndum sobre la conveniencia de aceptar las exigencias de la troika —las instituciones que representan los intereses de los acreedores— de redoblar, aún más, la austeridad.

Grecia debe votar "no", y su Gobierno debe estar listo para, si es necesario, abandonar el euro.

Para entender por qué digo esto, debemos primero ser conscientes de que la mayoría de cosas —no todas, pero sí la mayoría— que hemos oído sobre el despilfarro y la irresponsabilidad griega son falsas. Sí, el gobierno griego estaba gastando más allá de sus posibilidades a finales de la década de los 2000. Pero, desde entonces ha recortado repetidamente el gasto público y ha aumentado la recaudación fiscal. El empleo público ha caído más de un 25 por ciento, y las pensiones (que eran, ciertamente, demasiado generosas) se han reducido drásticamente. Todas las medidas han sido, en suma, más que suficientes para eliminar el déficit original y convertirlo en un amplio superávit.

¿Por qué no ha ocurrido esto? Porque la economía griega se ha desplomado, en gran parte, como consecuencia directa de estas importantes medidas de austeridad, que han hundido la recaudación.

Y este colapso, a su vez, tuvo mucho que ver con el euro, que atrapó a la economía griega en una camisa de fuerza. Por lo general, los casos de éxito de las políticas austeridad —aquellos en los que los países logran frenar su déficit fiscal sin caer en la depresión—, llevan aparejadas importantes devaluaciones monetarias que hacen que sus exportaciones sean más competitivas.
Esto es lo que ocurrió, por ejemplo, en Canadá en la década de los noventa, y más recientemente en Islandia. Pero Grecia, sin divisa propia, no tenía esa opción.

¿Quiero decir con esto que sería conveniente el Grexit —la salida de Grecia del euro—? No necesariamente. El problema del Grexit ha sido siempre el riesgo de caos financiero, de un sistema bancario bloqueado por las retiradas presa del pánico y de un sector privado obstaculizado tanto por los problemas bancarios como por la incertidumbre sobre el estatus legal de las deudas. Es por eso que los sucesivos gobiernos griegos se han adherido a las exigencias de austeridad, y por lo que incluso Syriza , la coalición de izquierda en el poder, estaba dispuesta a aceptar una austeridad que ya había sido impuesta. Lo único que pedía era evitar una dosis mayor de austeridad.
Pero la troika ha rechazado esta opción. Es fácil perderse en los detalles, pero ahora el punto clave es que los acreedores han ofrecido a Grecia un "tómalo o déjalo", una oferta indistinguible de las políticas de los últimos cinco años.
Esta oferta estaba y está destinada a ser rechazada por el primer ministro griego, Alexis Tsipras: no puede aceptarla porque supondría la destrucción de su razón política de ser. Por tanto, su objetivo debe ser llevarle a abandonar su cargo, algo que probablemente sucederá si los votantes griegos tanto la confrontación con la troika como para votar sí la semana que viene.

Pero no deben hacerlo por tres razones. En primer lugar, ahora sabemos que la austeridad cada vez más dura es un callejón sin salida: tras cinco años, Grecia está en peor situación que nunca. En segundo lugar, prácticamente todo el caos temido sobre Grexit ya ha sucedido. Con los bancos cerrados y los controles de capital impuestos, no hay mucho más daño que hacer.

Por último, la adhesión al ultimátum de la troika conllevaría el abandono definitivo de cualquier pretensión de independencia de Grecia. No nos dejemos engañar por aquellos que afirman que los funcionarios de la troika son sólo técnicos que explican a los griegos ignorantes lo que debe hacerse. Estos supuestos tecnócratas son, en realidad, fantaseadores que han hecho caso omiso de todos los principios de la macroeconomía, y que se han equivocado en cada paso dado. No es una cuestión de análisis; es una cuestión de poder: el poder de los acreedores para tirar del enchufe de la economía griega, que persistirá mientras salida del euro se considere impensable.

Así que es hora de poner fin a este inimaginable. De lo contrario Grecia se enfrentará a la austeridad infinita y a una depresión de la que no hay pistas sobre su final.

Paul Krugman recibió el premio Nobel de Economía en 2008.

viernes, junio 19, 2015

Rajoy y el precedente Sanz, un buen artículo de Ekaizer

Ernesto Ekaizer | 18 jun 2015
 
Ignoro si Pedro Arriola ha facturado aparte o entra dentro de sus emolumentos el informe sociológico, por así decir, que ha resumido Mariano Rajoy en la primera parte de su discurso ante el Comité Ejecutivo del Partido Popular. Pero, en todo caso, es más de lo mismo. Las ideas forman parte de lo que ya le viene explicando a Rajoy desde las elecciones europeas de 2014. En tiempos de crisis económica y social se produce un aumento de los votos de la izquierda en sus diferentes versiones.

   No pasa nada. Es lo normal.

   Problema: los españoles abandonaron al PSOE y le castigaron el 20 de noviembre de 2011 de una manera despiadada prestando su voto al Partido Popular con la ilusión de acabar con la crisis. Confiaron en el producto que siempre vende el PP: la profesionalidad.

   Y en las europeas de 2014 y en las municipales y autonómicas de 2015 unos 5 millones de electores que habían votado al PP, quizá a pesar de Rajoy, decidieron darle la espalda. Y eso cuando el PP, según ha dicho y redicho el presidente del Gobierno y del partido, habría acertado en su gestión económica y social.

  La interpretación de Arriola verbalizada por Rajoy es que se les ha pedido muchos sacrificios a los ciudadanos y los efectos positivos no terminan de llegar a ellos.

    ¿No es posible otra interpretación? ¿Una diferente del pensamiento único al que se aferra Rajoy?

   Siempre es posible interpretar las cosas de otra manera.

  La respuesta está al alcance de cualquiera, a condición de quitarse las orejeras. Como la crisis que estamos sufriendo no es una crisis al uso, la salida de la misma, o lo que vulgarmente llamamos salida, tampoco es al uso.

  Rajoy ha estallado, por ejemplo, en la sesión de control del miércoles al hablar de lo que esperan los españoles. Y ha vuelto a decir que toda la culpa es del PSOE. Los socialistas provocaron la crisis. El presidente que en su investidura prometió no mentar la herencia porque, como dijo, ya sabemos que en política no existe la herencia a beneficio de inventario, es el que en la recta final de su legislatura no deja de invocar esa herencia.

  Pero, a diferencia de Rajoy, su ministro de Economía saliente - hacia Bruselas o a su casa al término de la legislatura- acaba de escribir al Eurogrupo una carta en la que presenta una versión diferente al cómic semanal que recita Rajoy sobre la crisis.

   Dice Luis de Guindos que "durante estos años la zona euro ha sufrido la peor crisis económica y financiera desde su creación". Añade que ha habido "que abordar las deficiencias de la constitución original de la Unión Monetaria". Por supuesto, describe también la crisis en 2011 y 2012.

   En otros términos, venimos de una crisis histórica donde por primera vez España formaba parte de una Unión Monetaria defectuosa en origen. Los defectos y el mal diseño agravaron la crisis, originada al otro lado del Atlántico, en Estados Unidos. y transmitida después a todo el planeta.

   Pero la salida ya no puede ser la misma que en las recesiones del pasado. Porque estamos en el euro.

   Lo que Rajoy suele repetir sobre las reformas estructurales sirve para entender el perfil de la supuesta salida de la crisis. Pero no parece que él haya captado la paradoja. Los cambios estructurales quieren decir que ya nada volverá a ser igual. Porque la desigualdad ha sido la respuesta a la crisis. Dentro y fuera. Un incremento de la desigualdad en España; un aumento de la desigualdad entre países del Norte y del Sur. Eso es la refundación germana del euro.

   Y es porque ocurre esto precisamente por lo que los ciudadanos se apartan por millones del PP.

  ¿Cómo no lo iban a hacer si estamos en una sociedad que se depaupera? La pauperización de los que menos tienen es la base de esta recuperación. En la economía capitalista las crisis no son una excepción, sino, cada vez más, la norma. La tendencia natural hacia la recuperación ha sido acompañada por las reformas estructurales. Te cambian la estructura, es decir, te desestructuran, y quieres que te sigan votando. Y cuando lo hacen cada vez menos, haces tronar el escarmiento contra tus adversarios, como volvió a hacer Rajoy. Se puede entender que en las Cortes dramatices, pero, ¿despotricar contra los PSOEs, Podemos, Ciudadanos en tu propia casa, en la calle de Génova?

   Si el PSOE es el demonio que provocó la quiebra de España, Rajoy dixit, ¿no es un oxímoron denunciarle al mismo tiempo por abandonar al PP como columna vertebral del bipartidismo de este país?

    Y junto con la crisis hay una aleación que no se puede pasar por alto: la que surge de la crisis, el paro  (23,78% según la Encuesta de Población Activa del primer trimestre de 2015 o 5.444.600 personas), la remodelación del estado de bienestar, el agotamiento de las prestaciones por desempleo... y la corrupción. Los ciudadanos no han olvidado Gürtel, Púnica, Luis Bárcenas, Álvaro Lapuerta y la Contabilidad B, los sms de Rajoy a Bárcenas y del ex tesorero a Rajoy.

   El presidente del Gobierno y del partido dijo ayer que la bajada de intención de voto del PP había sido fortísima en octubre de 2014 y recomendó que nos mirásemos las hemerotecas. Otra vez, pues, con la historieta de Sitges de finales de mayo pasado, cuando culpó de los males del PP al martilleo de las teles con los casos de corrupción.

   Que Rajoy ha perdido los papeles se advierte por algunos síntomas que todo presidente de Gobierno debe cuidar. El miércoles pasado al atacar al PSOE en la sesión de control del Congreso dijo que los socialistas y todos estos grupos extremistas radicales están dirigidos desde Venezuela. Ignora lo que son las relaciones internacionales. Lo que es América Latina. Pero es más: ¡ignora que España y Venezuela son miembros desde fechas muy recientes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas!

   Pero a lo que vamos. El fantasma de Don Pedro Sanz. El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, anunció el pasado martes, día 16 de junio, que a pesar de haber ganado las elecciones no será el candidato a la presidencia del Gobierno autonómico. Su renuncia ha sido exigida por Ciudadanos, que tenía la llave en la región. Y, ¿por qué? Porque a los partidarios de Albert Rivera, a quien Rajoy invitó a almorzar en La Moncloa   después de la catástrofe del 24-M, les parecía que era un escollo en las negociaciones. Querían el relevo como parte de lo que llaman regeneración.

   Bien.

  Y si en noviembre próximo fracasa su estrategia consagrada ayer - el PP o el caos -, Rajoy puede encaminarse hacia su Waterloo. Bajo la siguiente forma: si en el caso de Pedro Sanz Ciudadanos ha considerado que debía dar un paso al costado para la regeneración democrática, podría ocurrir otro tanto con el candidato del PP.

  Rajoy se aproxima más a Sanz que a...Cifuentes la nueva.






 
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