domingo, julio 15, 2012

Envalira (2.408 m.) desde Andorra la Vella

Creo que Envalira es el puerto más largo y más alto del Pirineo. Eso no quiere decir que sea lo más duro en materia de puertos catalanes y pirenaicos. El Turó de L’Home, sin ir más lejos, castiga más. 

Pero Envalira tiene su propia dificultad especial. En primer lugar, si lo haces saliendo de Barcelona la misma mañana, cuando llegas ya lo haces cansado por el madrugón y porque los accesos a Andorra son un Cristo permanente. Llegar a Andorra sigue siendo un poema. Aquí aún hay obras, vaya, vaya. E incluso ¡construyen gasolineras! cuando Andorra es el país del mundo con más gasolineras por km cuadrado.

Después toca aparcar. Absolutamente todo el valle es un parquímetro viviente. Y no me de la gana pagar. De hecho el puerto empieza en las mismas calles de Andorra la Vella, entre el “tiendeo”. Pero preferí irme un poco más arriba, a la salida de Les Escaldes y además de no pagar (no me gustan los atracos), salir pedaleando ya con un poco de tranquilidad. 

Pero esto de la tranquilidad es un decir. Andorra es el PARAÍSO DEL CICLISTA SUICIDA. Si quieres sufrir con el tráfico, pues Envalira te espera amigo ciclista. 

Y es que a los andorranos ya los conocemos bien por tierras catalanas. Da la sensación que viven en una jaula y cuando pasan la Seo de Urgell se desbocan y han de liberarse dandole al pedal y al motor de los buenos coches que llevan (gracias a que no hay IVA y salen mucho más baratos).

Paraíso del 4x4, si se quiere comprar un todoterreno Andorra es el mejor exponente de lo que hay en el mercado. Una vuelta por el Principado y no hace falta comprar revista alguna para ver que hay. 

¡Qué agobio!¡Qué agobio! Toda la ascensión y descenso sufriendo. Sólo en el tramo final, dejado el desvío en Grau Roig al nuevo Túnel de Envalira, que evita los últimos 400 m. de desnivel del puerto (a cambio de pagar), me relajé un poco. Las lazadas finales son de lo más disfrutón. 

Pero la jornada, de pleno sol, tuvo otro elemento que aumentó la dificultad sobremanera: el fuerte viento que soplaba en todo el valle. De subida casi siempre me vino por la espalda (aunque no siempre y cuando me venía de frente la subida se volvía casi imposible), una buena ayuda a la ascensión, pero al bajar se había ya convertido en un vendaval que casi me tiró al suelo en varias ocasiones (si hubiese llevado ruedas de perfil alto me habría ido al suelo casi seguro). 

A menudo me desplazaba a mi izquierda o derecha (o me dejaba clavado) y, con esa gente pasando en cualquier situación y a toda pastilla, dejando menos de medio metro de separación, mi corazón acabó cardíaco. 

Y realmente fue así. El Forerunner que llevo graba entre otras cosas mis pulsaciones por minuto de forma continua. Pues bien, en la subida oscilé desde los 130 hasta los 160, con 170 en momentos punta. Nunca, pero nunca, suelo psar de 180. Pues bien, bajando tengo puntas registradas de 210 pulsaciones. Auténticos sustos cardíacos. No creía que mi corazón pudiera alcanzar a estas alturas semejante marcha. Nunca antes había visto tales cifras.

Desagradable el puerto cuando en realidad sería muy bonito sin tráfico. A pesar de su longitud se me hizo corto, absorto como estaba controlando a los coches que me adelantaban (además hay un túnel al comienzo del recorrido). No creo que me vean repitiéndolo. Demasiado riesgo. ¡Y me quejaba del Tourmalet o de La Bonaigua! Balsas de aceite comparadas con esto.

Divertido que el puerto fuese final de etapa, cuando no hace mucho tiempo fue comienzo de una ascensión montañera o punto de partida para un día de esquí.

13-7-2012. 26 km. (me comí los cuatro primeros) y 1.400 m. de desnivel desde donde empecé.

Hay una altimetría completa y otra detallada empezando en Encamp.


Circuitos Grausinos – II

Y un recorrido al día siguiente que ya hace tiempo que tenía en mente, pero que esperaba a que las piernas estuvieran en su punto. 

Salida desde Graus subiendo por Panillo hasta el alto de Troncedo y bajada (por este lado el puerto tiene menos desnivel, pero tiene tres kilómetros al 10%) hacia la Fueva, pasando por Formigales y Tierrantona hasta la carretera Campo-Ainsa. 

Allí me dirigí hacia la Collada de Foradada y bajada hacia Morillo de Liena y regreso a Graus. 

Unos 72 Km. y dos puertos más fuertes en conjunto que los del día anterior.

Troncedo tiene la altura de Laguarres, pero Foradada es más alto que San Roque, ya que los dos superan los 1.000 m. de altura. 

El de Troncedo supone desde Graus un desnivel de 600 m. y Foradada unos 410 m., pero el recorrido tiene subidas y bajadas varias y se le puede añadir tranquilamente 200 m. más de desnivel, es decir, un poco más de 1.300 m. acumulados. 

Troncedo es un puerto bellísimo y con tranquilidad absoluta, todo lo contrario de Foradada con tráfico enorme pero sin riesgo y que con la carretera nueva, de dimensiones de autovía, se convierte en un puerto desangelado. 

Eso si, con esa anchura y un firme sensacional, la bajada la realicé a toda pastilla: 72 km. por hora. 

Nublado, pero sin lluvia, perfecto. Emoción al pasar por Morillo de Liena. ¡Casi 50 años después recorría la carretera por la que me daba una vuelta todas las tardes de verano!

Fotos:
1: Collado de Troncedo (no hay cartel indicador). Una buena vista sobre la Fueva y el Pirineo. Lástima que estaba nublado.
2. Llegando a Troncedo. 
3. El puerto de Troncedo visto desde el pueblo, que está ya bajando hacia la Fueva.
4. Ya he bajado el puerto. En vez de un llano una buena pendiente nos saluda al llegar a la Fueva. La carretera pasa bajo el pueblo de Morillo de Montclús.
5. Peña Montañesa y Sierra Ferrera invisibles por las nubes que las ocultan.
6-7. Collada de Foradada.
8. En Foradada hay unas buenas agujas y paredes para escalar. Hay unas cuantas vías (durillas), pero hay mucho para abrir y está cerca de la carretera. Cara sur soleada, en pleno verano abstenerse a pesar de que está a más de mil metros.


Circuitos Grausinos – I

Después de pasar de la lluvia francesa al supuesto sol de España me hice una parte del recorrido que recientemente se realizó en la variante corta (135 km.) de la Marcha Cicloturista de los puertos de la Ribagorza, pero añadiendo la subida a San Roque.

Pero de sol nada: nublado y a punto de lluvia. Aunque hubo suerte, ya que poco después de pasar por Benabarre cayó una tremenda granizada y no me pilló por poco (cuando pasé el puerto tronaba).

El recorrido que hice fue el siguiente: Graus – Lascuarre – Puerto de Lascuarre – Benabarre - Congosto de Olvena - Puerto de la Canal (subida desde la central hasta la Puebla de Castro)- Alto de San Roque (670 m.)- Graus.

Unos 62 km., con dos puertos: el de Lascuarre (1.060 m. – 600 m. desnivel desde Graus) y el de San Roque hecho en dos fases (670 m. – 240 m. desnivel desde el puente sobre el Esera).

Finalmente, en San Roque, tuve que ponerme el impermeable, aunque por poco rato, hasta llegar al pantano.

Fresquito para ser Julio. Podría ser así siempre. Señalar que tanto el puerto de Laguarres (unos 8 km.) como el cortito de La Canal (unos 4 km.) son muy bellos y tranquilos. Perfectos para el ciclismo. Mucho tráfico en el tramo Benabarre-Olvena, pero como es muy ancha la carretera se soporta bien. El piso de lo mejorcito que hay y como es bajada y al final se circula por la orilla del pantano... pues es fantástico.

Destacar que en la ermita de San Roque pone en la pared "Tengo sed". Muy apropiado cuando se sube en bici, auque se refiere naturalmente a otro tipo de sed.

Fotos:
1. Punto del puerto de Laguarres donde se abandona la cuenca del Isabena, per aún no se está en el puerto.
2. Puerto de Laguarres sin ningún indicador. Sólo una pintada supongo que protestando por que están intentando reactivar la instalación de la línea de muy alta tensión que pretende cruzar estas tierras.
3-4. Puente sobre el Esera, donde empieza el puerto de La Canal.
5-6. Alto de San Roque.



jueves, julio 12, 2012

Aspin (1.490 m.) desde Ste-Marie-de-Campan

Me levanté pronto y antes de las ocho cruzaba con el coche un Tourmalet desangelado, sin rastro de vida humana, para dirigirme a Argelès-Gazost, punto de partida para subir los collados del Soulor y del Aubisque.

Bajando el Tourmalet observé que por la otra vertiente, la de Barèges, el valle, en su parte inferior (Luz-St.Saveur), estaba cubierto de nubes. ¿Niebla, o mal tiempo?

Atravesada la capa de nubes, aparqué en la bonita plaza de Argelès que hay justo donde comienza el puerto, bajo un cielo plomizo. En la dirección del puerto el cielo estaba negro como boca de lobo.

A las nueve salí bien pertrechado contra la lluvia, ya que pintaba muy mal. Lástima. Cuando ya llevaba casi 10 Km. de puerto (primero se pasa el Soulor y a continuación viene el Aubisque), empezó a llover, primero finamente, pero enseguida arreció. Observé que gente que me había adelantado se daba la vuelta, señal de que más arriba aún llovía más.

Y bajando con cuidadito (¡como suena el casco con la lluvia!) deshice lo pedaleado, comprobando que hay gente con ganas de sufrir, ya que conté hasta diez ciclistas o más subiendo en medio del aguacero, impertérritos ellos. Los europeos obviamente están más acostumbrados a estas condiciones. Mi cuerpo pide sol y mi musculatura algo de calor.

Volví a Ste-Marie por Lourdes para no pasar por el Tourmalet de nuevo, descubriendo (el navegador de mi coche se obstina en ir por rutas no habituales) una pequeña carretera que lleva a Campan desde Bagnères-de- Bigorre (la D8) que es pura delicia. Me la apunto.

En Ste-Marie aún hacía sol, así que dejé el coche en el camping (L’Orée des Monts), que está al comienzo del puerto en un lugar (cuatro casas) denominado Séoube, bajé hasta el inicio del puerto del Aspin para hacerlo completo y lo subí por esta vertiente (hace pocos días lo hice desde Arreau). La temperatura había bajado notablemente lo que obviamente indicaba que el frente de lluvias venía raudo y veloz y así lo mostraba el cielo, que se iba nublando.

El Aspin desde Ste-Marie es irregular, ya que sus primeros siete kilómetros son relativamente suaves y los cinco últimos (desde La Payolle) son más duros con algún kilómetro por encima del 8%.

Muchos más ciclistas ya y la mayoría siguen siendo holandeses, belgas e ingleses. Franceses, claro, tampoco faltan. La foto en el collado me la hizo una belga-flamenca (vestida de blanco en la foto).

Mira por donde aún aproveché la mañana. Por la tarde retirada a tierras españolas para pedalear por tierras de la Ribagorza y del Sobrarbe que allí siempre hace sol o al menos no llueve tanto. Pasando el túnel de Bielsa (que sigue en obras; paso restringido con semáforo) me cayó la de Dios. 


miércoles, julio 11, 2012

Intervenidos, recortados, sangrados y sodomizados una vez más

Tic, tac, tic, tac…. caminito de Grecia. Muchos de mis escritos desde hace ya años van adelantando premonitoriamente lo que va sucediendo sin remisión. Los 40 puntos que relacioné el día antes de las elecciones se están cumpliendo casi a rajatabla… y me estoy quedando corto. 

En la espiral infernal sin fin en la que se halla inmersa nuestra economía, hoy se ha dado un gran paso para agravarla. (Véase lo que dice Krugman hoy mismo). El mismo PP, quien ya ha enterrado todas sus promesas electorales (con sus diputados aplaudiendo a rabiar las medidas con las que se empobrecía aún más a los españoles), ha demostrado ser un cúmulo de contradicciones. Sólo hay que recordar lo que afirmaba cuando subió el IVA el PSOE. ¿Qué piensan ahora sus votantes? ¿Siguen pensando que iban a arreglar algo? Están cometiendo los mismos errores en los que cayeron sus predecesores.


En primer lugar se va a hundir más el consumo, tanto por el mayor IVA como por los menores ingresos, no solo de los funcionarios, sino de los asalariados en general, ya que muchos de ellos han visto recortados sus ingresos gracias a una reforma laboral demencial y también de los parados que aún dispondrán de menos dinero al recortarles las prestaciones. 

El impacto en el consumo es algo muy serio. El sector automovilístico ya ha calculado que el impacto medio es de un encarecimiento de 650 € por vehículo. Si ya las ventas estaban por los suelos va a ser de espanto ver lo que ocurre en el parque automovilístico español. 

El sector turístico ya ha calculado rápidamente el impacto: 2.010 MM. menos de ingresos lo que obligará a reducir el empleo en el sector que se estima en 18.700 MM. menos. Multitud de funcionarios han suprimido o recortado hoy sus vacaciones. 

Y del sector comercio mejor no hablar. Supongo que pronto habrá estimaciones. La reducción de la renta disponible de los españoles ya alcanza niveles espectaculares. 

Pero hay más: el impacto de las medidas de intervención de la banca va a ser espectacular, ya que la mayoría de cajas y bancos con problemas desaparecerán del mapa. Y que nadie piense que se habla de los pequeños. En primera fila está la posible liquidación de Bankia y eso son 25.000 empleos, con su impacto en la economía. 

La intervención del sistema bancario es sangrante. Decían que no habría contrapartidas por el rescate a la banca, pues si llega a haberlas… 

Dos ejemplos claros de lo que ocurre. La banca alemana y francesa salva la banca española para salvar sus préstamos (no hay otro objetivo), pero obliga a que aquellos inversores españoles que compraron preferentes a perder su inversión. Ellos se salvan, pero los españoles pringan. Mala compra hizo el Sabadell quedándose la CAM que cuenta con 40.000 clientes de participativas que ahora comprobarán que el Sabadell no puede echarles un cable ya que Bruselas se lo prohibe. Consecuencias: 40.000 clientes menos, cabreados y estafados completamente gracias a esta maravillosa Europa del euro.

Y la otra la tenemos viendo a lo que se verá obligada La Caixa, que ahora tiene mayoría accionarial en CaixaBank y se verá obligada a vender parte de su participación ya que no puede tener más de un 50%. 

Lo dicho: el sector bancario español quedará desmontado para satisfacción de la banca europea.

Y más. Queda abierta la veda de las privatizaciones, lo que añadirá trabajadores al paro, ya que los compradores de lo público querrán salarios chinos en los trenes, aeropuertos, etc. 

Un regalo a los amiguetes del PP que comprarán a precio de saldo el patrimonio de todos los españoles. La teoría del shock de Naomi Klein en estado puro. Aquí tenemos un ejemplo de cómo funciona todo esto.

El problema es que todas estas medidas no solucionan nada como está demostrando la evolución de la economía de los que nos han precedido en esta locura: Grecia, Portugal e Irlanda. 

Estas medidas empeoran y de forma cada vez más grave la recesión. Bueno,  mejor hablar claramente de depresión. El 2% de PIB negativo está servido. Y como empeorará el PIB, para cumplir el famoso 3% (eso sí, con un año de prórroga, pero como si nos dan catorce años) será necesario arreglar el numerador como ya expliqué en un post que ya dejaba claro por donde irían los tiros y por donde seguirán yendo hasta que esto exploté, que explotará sin remisión porque es imposible crecer así. 

Y detrás vendrá (viene ya) el problema social. ¿Alguien puede creerse el cuento que recortando las prestaciones de desempleo se incentivará la búsqueda de trabajo de los parados? El desempleo es un problema de oferta, no de demanda. Y ni aunque se esté dispuesto a cobrar un euro al día (lo del plato de arroz) los cinco millones de parados (que serán seis a mediados del 2013) encontrarán trabajo. El eterno cuento de la derecha de que el parado lo es por vicio. 

Al menos el sector de la construcción tendrá trabajo, ya que habrá que construir muchas cárceles.

Mientras nos seguirán sedando con "la roja", aniversarios terroristas, botellones veraniegos, Códices Calixtinos varios y todas las noticias inútiles que se les ocurran.


Tourmalet (2.115 m.) desde Ste-Marie-de-Campan

Si hay algún collado mítico en los Pirineos este es el Tourmalet que es visitado sin falta por todo aquel que recorra el Pirineo, ya sea en viaje turístico en coche, para esquiar, para recorrer algunos valles a pie, o subir a ese cumbre tan concurrida y famosa que es el Pic du Midi de Bigorre, excelente mirador del Pirineo desde su vertiente norte y que tiene en su cumbre un excelente observatorio astronómico. Y no digamos de los ciclistas que pueblan sus curvas por sus dos vertientes, la que provienen de Campan y la que viene de Barèges.

El Tourmalet fue subido por primera vez en el Tour ya en una fecha tan temprana como 1910. Tengo un libro sobre el Tour de Francia y el Tourmalet y da espanto ver las carreteras, las bicicletas y los corredores por esas fechas (y los espectadores). Una auténtica odisea.

El Tourmalet casi nunca ha faltado a la cita anual con el Tour. Ya sea en una dirección u otra ha visto pasar por su collado a lo mejor del ciclismo mundial. Por aquí pasó Bahamontes primero en el 1954 y después lo hizo tres años seguidos (¡que máquina!) en 1962, 1963 y 1964 (en esta última ocasión a la par con otro gran escalador español, Julio Jimenez). Indurain lo hizo en 1991, con el mismo tiempo que Chiappucci.

La verdad es que antes de acometer este puerto había entrenado a fondo. Las subidas a Coll de Pal y al Turó de l’Home me garantizaron que podía hacerlo sin problemas. Y así fue. La verdad es que cuando entré en el tramo de La Mongie (la estación de esquí desde donde parte el teleférico al Pic du Midi), que es donde se encuentran las pendientes máximas del recorrido y se veían al fondo las lazadas finales que llevaban al collado, pensé que me esperaba un buen tute.

Pero no fue así y tranquilamente llegué a lo alto con una enorme satisfacción, rodeado de ciclistas todos alegres y contentos. La primera foto me la hizo una joven francesa (bastantes féminas ciclistas por estos puertos, naturalmente nada de españolas) que me adelantó en los últimos duros metros (10-13%). Otra me la hicieron unos sevillanos salerosos con los que estuve hablando. Lo suyo era más ambicioso: subir el Tourmalet por las dos vertientes la misma mañana.

Estuve un buen rato allí arriba disfrutando del momento. Precioso día de montaña, buena visibilidad y la temperatura ideal para bajar sin pasar frío. Una bajada fulminante, casi no me enteré del descenso. Se me hizo corto el Tourmalet, a pesar de estar catalogado “Hors categorie”.

Solo un tema que me desagradó: el inmenso tráfico y además lleno de descerebrados. Consideraba que los franceses cuidaban más el tema, pero veo que en todas partes cuecen habas. El 90% de los conductores pasan sea cual sea su posición en ese momento. Curva sin visibilidad, pues toco el pito y paso. Parece ser que lo de tocar el pito hace desaparecer la posibilidad de que venga un coche en dirección contraria. Es como un exorcismo. Por suerte gran parte del recorrido tiene la calzada ancha (no así por la otra vertiente) y el firme muy bueno. Como el día 18 pasa el Tour este año, están dejando la carretera en muy buenas condiciones. Solo en la parte alta del collado el firme empeora un poco (principalmente debido a las quitanieves).

Me paré acabada la jornada en el bar que hay al comienzo del puerto (se llama acertadamente Les Deux Vallées, donde a su vez empieza también el Aspin) y mientras me hidrataba me compré Le Monde y disfruté de un descanso bien ganado. Al día siguiente me esperaba el Aubisque (pero la lluvia me obligó a abandonar a media subida). En la parte superior del Tourmalet se encuentra un monolito homenaje a Jacques Goddet, director del Tour de Francia de 1936 a 1987, y una gran estatua de Octave Lapize como pionero de su ascensión en el Tour.


Adjunto la portada del excelente libro titulado “Le Tour de France. Le Tourmalet. Sommet des tourments”, publicado por la revista L’Equipe. Se puede ver en ella al mejor (de todos los tiempos) de los grandes escaladores: Bahamontes, seguido del eterno segundón, Poulidor. Premio por poner los franceses en portada del libro al toledano. A veces no todo es chauvinismo.

Y por fin encontré la foto que tenía en el Tourmalet en el año 1965, muy jovencito, efectuada en medio de una fuerte niebla. Una auténtica joya. Interesante ver que ahora tiene un metro más de altura.
Fotos:
1. En el camping de Ste-Marie-de-Campan. ¡Estaba solo!
2. Parada antes de acometer las rampas de la Mongie. Ya se percibe el desnivel.
3. Colegas en el collado.
4. Monumento a Octave Lapize, quien ganó la prueba, primer ciclista en pasar por este puerto en un Tour.
5. Más colegas llegando por la vertiente de Baréges, alguno de ellos haciendo eses asmado.
6. Los tres monumentos que hay en el collado. Uno es un monolito homenaje a Jacques Goddet, director del Tour de Francia de 1936 a 1987.
7. El bar-restaurante de toda la vida en el collado. Conserva el sabor.
8-10. Más gente que llega y los sevillanos me hacen otra foto, por si acaso...
11-13. Punto donde empiezan el Aspin y el Tourmalet en Ste-Marie-de-Campan, con el bar Les Deux Vallées, óptimo sitio para refrescarse.





lunes, julio 02, 2012

Collada de Toses (1.800 m.) – Coll de la Creueta (1.888 m.) – Coll de Merolla (1.090 m.)

 
Después de dos salidas en las que hice dos puertos el mismo día, y después de comprobar que las fuerzas van a más, tocaba hacer una trilogía.

El año pasado disfruté mucho subiendo la collada de Toses y a continuación la Creueta. Pero volví por la misma ruta ya que no me atreví a bajar hacia la Pobla de Lillet y volver al punto de partida atravesando otro puerto más: el coll de Merolla, que separa la Pobla de Campdevànol.

Y eso es lo que hice el viernes, pero iniciando este recorrido circular en Campdevànol y no en Ribas. Preferí hacer este tramo de buena mañana con menos calor y menos tráfico, aunque suponía llegar a pie de puerto con 12 Km. ya en las piernas. Pero ningún problema. Subí la collada reservándome, ya que el recorrido tiene un total de casi 88 km. con los puertos indicados, pero aún así lo subí en un 9% menos de tiempo que el año pasado. Buenas vibraciones.

Me paré en la subida a repostar agua en la “fuente de la vida”, por lo que se supone que ahora tengo cuerda para rato. Tráfico intenso, en contra de lo previsto de Campdevànol a Ribas, para reducirse hasta Planolas y ser casi nulo de ahí hasta la collada.

Cuando pasé de la Collada a la Creueta, en este tramo placido de alta montaña, vi que la visibilidad era muy mala. Casi parecía que había niebla. Había una calima salvaje y la predicción era que las temperaturas registrarían valores muy altos, como así fue.

En el telesilla Alabaus había gente y me paré a que me hiciesen una foto. En la Creueta había un matrimonio francés de la Cerdanya que hablan el catalán afrancesado. Mira por donde ahora tengo foto en la Creueta.

Y bajada larga y disfrutona pero con viento cada vez más caliente de cara. Pasé como una exhalación por Castellar de n’Hug y cuando llegué a la Pobla (sólo dos coches en todo el descenso) hasta se oía el ruido de la fritanga calorífera que había por el valle.

El Coll de Merolla se me atravesó ya que es un collado traidor, de esos que parece que vas a coronar y lo que te viene a continuación es una corta bajada donde pierdes parte de lo ganado y vuelta a empezar y así hasta cuatro veces, con un sol de justicia, ya que sombritas, pocas.

Al collado llegué deshidratado. Por suerte en el refugio que hay en este pequeño puerto había unos scouts que me dieron agua que llevaban en garrafas. Eso sí, previamente me alcanzaron innumerables balazos ya que los chavales estaban “jugando a guerra”, y a los intrusos no se les perdona. Después de declararme muerto me dejaron beber tranquilamente y hasta me hicieron una foto.

Fue un acierto salir desde Campdevànol, ya que de haber situado el final del circuito en Ribas, con los 37º que se registraban en ese momento me habría fundido.

Salida efectuada el 29-6-2012. 87,6 km. y 2.117 m. de desnivel acumulado.

Fotos.
Arriba en la Creueta.
Abajo:
1) La "font de la vida" en la subida a la Collada de Toses.
2) En la collada de Toses.
3) En el telesilla Alabaus, en el trayecto hacia la Creueta.
4-5-6) Colla de Merolla.

 
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